Transcurridos 8 meses de esta administración, la administración de la Ibagué que “VIBRA” tiene el panorama bastante claro en relación con las medidas que debe adoptar para que el proyecto “acueducto complementario” fracase en todo su esplendor.

El gobierno entrante, ha seguido con toda precisión la política tendiente a que Ibagué, mantenga al 20 % de sus habitantes en el siglo 19; y para ello se ha basado en los que yo he llamado CINCO PRINCIPIOS INDISPENSABLES PARA QUE FRACASE EL ACUEDUCTO COMPLEMENTARIO, los que paso a enumerar rápidamente para no contrariar la buena voluntad y paciencia del director del noticiero.

 

  • CAMBIE DE GERENTE DEL IBAL CADA SEIS MESES.

Como ocurrió en el último año de la administración “con todo el corazón” en el que desfilaron por la Gerencia del IBAL 3 o 4 gerentes, es necesario, que la entidad encargada de la ejecución del proyecto, no tenga continuidad gerencial, siendo necesario garantizar que cuando un gerente empiece a tomar las riendas de la administración, sea inmediatamente trasladado a otras responsabilidades, no vaya y sea que de pronto en una de esas termine acertando y adopte alguna decisión que favorezca la agilización del proyecto.

La Ibagué que vibra, va a contar en 8 meses con dos gerentes, siguiendo de cerca a su antecesora, pero puede mejorar el promedio y sacar el gerente entrante en unos dos meses.

 

  • NO DEJE UNAS METAS CLARAS Y CONSISTENTES EN EL PLAN DE DESARROLLO.

Este principio es de los más importantes. Para condenar al fracaso a una inversión de la magnitud del acueducto complementario, es necesario prácticamente ignorarlo en el plan de desarrollo. Otra solución igualmente eficaz que ya adoptó el nuevo gobierno, es mencionar el proyecto en los extramuros del plan, sin establecer metas, indicadores serios ni recursos.

Ciertamente, los muchachos que vibran, la sacaron del estadio, haciendo creer a los incautos que el proyecto está considerado en el Plan de Desarrollo, pero dejándolo de una manera tan gaseosa que para encontrarlo hay que invocarlo con la tabla ouija.

  • NO HAGA UN CORTE DE CUENTAS CON EL ESTADO EN QUE RECIBIÓ LAS OBRAS.

 Otro acierto con mayúsculas, que ya logró el gobierno entrante es haber dejado pasar casi el primer año de gobierno, sin aclararle a la opinión pública el estado en el que recibió el proyecto, con lo cual sigue sobre la mesa la idea que nos vendió el alcalde Jaramillo, según el cual el proyecto estaba ejecutado casi en un 100% y solo le faltaban un par de detallitos de poca monta. Ahora, si eso es así ¿Porqué mejor no lo inauguramos?

 

  • NO INFORME, GUARDE SILENCIO.

Por la misma línea anterior, ha sido exitosísima la estrategia del actual gobierno de no comunicarle a la opinión pública el avance del proceso, sus dificultades y retos.  Para que preocupar a la gente con esas minucias. Es mejor tomarse fotos de noche en la Plaza de Bolivar, en pose de “JAMES BOND” con tapabocas; que socializar esos temas tan jartos con las comunidades.

 

  • NO TOQUE AL CONTRATISTA, DÉJELO HACER LO QUE SE LE DE LA GANA.

 Por ultimo, es importantísimo  como lo entendió la Ibagué que vibra, que para consolidar el fracaso que persigue, se evite a toda costa multar a los contratistas o ejercer la mas mínima presión para que enderecen la ejecución. Si usted está interesado en que esto no funcione, tiene todo sentido que las ampliaciones de plazo se multipliquen y los contratistas no se toquen como dicen las señoras “ni con el pétalo de una rosa” así tengan cráteres de 3 metros de profundidad en la autopista sur hace tres años, sin las mas elementales medidas de seguridad.

Sin duda, todas las acciones que se vienen desplegando, nos conducirán al objetivo trazado por esta y por todas las administraciones desde hace 20 años; que fracase la construcción del acueducto complementario. Bien Pensado.

 

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